La charla.
La luz encendida. Mierda. Seguro que está leyendo en el salón. Piensa; estuviste con Juan charlando, mira que es brasas. No bebiste nada, bueno un poco. No se lo va a creer, aunque es verdad. Arréglate la camisa. Recto. No desvaríes. Me dirá que llego tarde. Qué pesada es. Que si le da miedo que crucemos el puente por la noche, que si tengo que ser el hombre de la casa, que si hay que ser más responsable y todo eso. Bla, bla, bla... Lo estoy viendo venir. Mañana hay que llevar a Juanito al entreno. Y ella que se irá a misa de doce. Todos los domingos igual. A ver si me escaqueo. Despacio...
--¿Quién está ahí? --Yo...
Joer, siempre me pilla. Lo dicho. Ya sabía yo. Voy a comer algo. Qué cabrón el Juan. Un poco de fruta. La nevera vacía. Pues sí no le cae bien Marina que le den. Agua y melocotón. Lo que hay. Te comes esto y te vas a dormir, a ver si no se enrolla como siempre. Pondré la tele a ver. Te sientas y terminas rápido. No entiendo porqué a Juan no le cae bien Marina. Ya verás, ahora me dará la brasa: ¿Ya sabes qué quieres estudiar? ¡Voy a estudiar lo que tú digas, no te jode! ¡Qué te parece? Si le digo que voy a hacer filosofía me dirá que no tiene salida, si digo bellas artes se tirará de un puente o llamará a la poli yo que sé. Ya verás cuando le diga dónde voy a estudiar...
--¡Cómo que dónde? --Pues no lo sé, a Marina le han dado una beca para el Conservatorio de Bruselas. --¿Y eso qué significa! ¿No serás tan tonto de irte con ella? --Hombre, pues no sé, es mi novia. --¡Ah muy bien! Muy bien ¿Y de qué vas a vivir? --Seguro que la abuela me ayuda... Luego ya me buscaré un curro de cualquier cosa. --Ya, ya... Bueno, si crees que eso te hace feliz... --Claro que me hace feliz, Marina es la única persona que me entiende. --Esa chica no te quiere, ya te lo digo yo. --¡Y tú qué sabrás, si a ti no te quiere nadie! --No, a mí no me quiere nadie, pero tú eres mi hijo y aunque tú no me quieras yo sí que te quiero, os quiero a los dos, porque sois mi sangre y cuando esa Marina se aburra de ti y te deje, o cuándo te aburras tú ¿A dónde vas a ir? --¡A cualquier sitio menos a esta casa!
¡Mierda! Me voy ¡Que le den! ¡A tomar por culo! Me piro ahora mismo. Ropa. Mochila y todo lo del aseo. Dormiré en casa de la abuela. Marina estará bien borracha por ahí, paso ¿Dónde está el puto portátil! Dinero. Ni un duro ¡Joder! Espera que ahora vuelve.
--Tienes ropa lavada en el cuarto de la plancha ¿Te vas ya? --Sí. --Llévate algo de comer. --No quiero nada. --¿Y dónde vas a dormir? --En casa de la abuela. --¿Porqué no te esperas a mañana? --No sé, me voy ya... ¿Dónde está mi portátil? --Lo cogió Anita para el trabajo de ciencias.
Esta niña... siempre con mis cosas. Lo tendrá en su habitación ¡Y me dice que si me voy mañana! Que tía. A ver ¿Cómo me voy a ir mañana? El puto portátil. No, no... Te vas ahora. Ya verás la pobre Ana como la despierte. Mierda... Esta puta madera vieja. Cuidado.
--¿Qué haces? --Ana, sorry ¿Dónde está mi portátil? --Encima de la mesa. -- Okis.... Anda duérmete. --¿Felipe? --¿Qué? --¿Me das un beso? --[...] Vaale ... Hasta mañana baby. --Te quieeroo tontito.
José Castiñeira
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